Llegar al espacio, es una inversión de alto impacto*

BY admin
forbes123

Ser inversor ángel, implica asumir grandes riesgos para obtener grandes resultados, también implica asumir que la mayor parte de las veces el inversionista tendrá una percepción de la oportunidad de negocio que no se cumplirá finalmente.

Parte de las reglas del juego es saber desde el inicio, que el inversor va a perder más veces que las que gana, pero si elige bien, con unos pocos aciertos logrará multiplicar su capital, como para recuperar pérdidas y generar un retorno extraordinario en el portfolio de empresas invertidas.

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Cuando hablamos de riesgo, no estamos hablando de ideas absurdas, sino de ideas sólidas, ambiciosas buy viagra y con la capacidad de transformar el ámbito donde son aplicadas. Eso que es posible pero aún no sucede, eso que llamamos innovación, a donde queremos llegar, pero alguien debe dar el primer paso. De lograr instalar ese cambio en el mercado, la empresa obtendrá ganancias muy altas.

Como vemos, el inversor ángel debe ser alguien que debe estudiar y analizar cuáles son las tendencias y hábitos de consumo, y evaluar cuáles son las principales innovaciones que la gente espera y puede adoptar a mediano y largo plazo.

Un caso interesante a observar es el de la e-wallet  (billetera digital), aquello que ahora nos permite pagar nuestros consumos en mercados y comercios a través de nuestros celulares, simplemente acercando nuestro dispositivo al cajero.

Esa innovación que rápidamente está siendo adoptada en Estados Unidos, Japón y Europa, fue explorada hace más de 15 años por el argentino Wenceslao Casares. Entonces,  Wenceslao intentó marcar dicho cambio a través de un dispositivo (hardware) y software asociado.  Esa  exploración necesitó de varios millones de dólares, prueba y error. Allá en los 90, la gente se sentía muy cómoda con su billetera y monedas, y la adopción de la e-wallet no fue inmediata.

Hoy 2014 finalmente, esa idea ha encontrado su madurez instalándose en dispositivos móviles y  el mismo Google se ha lanzado a la conquista de los mercados pagos.

Hoy Wenceslao Casares lidera Lemon, la aplicación de e-wallet con más de 4 millones de descargas en el mundo.  Este éxito de hoy, fue posible por las inversiones del pasado que fueron parte de la adquisición de un conocimiento que ahora se ha transformado en negocio, si lo analizamos desde una visión Lean.

El mejor ejemplo de una inversión de estas características que realizamos en NXTP Labs en este 2013 es Satellogic, la empresa fundada por Emiliano Kargieman que lanzó al espacio a Capitán Beto, el primer nano satélite argentino desde la China.

¿Quién siendo niño no soñó con llegar al espacio?  El nivel de desarrollo de la nano tecnología hoy nos permite soñar en acceder al espacio a través de nano satélites a precios inimaginablemente bajos hace una década.

El momento además parece ser el justo: existen algunas startups explorando productos similares como son las estadounidenses DIYRockets y Exosphere, están desarrollando iniciativas para lanzar cohetes de bajo presupuesto al espacio.

En el caso de Satellogic estoy convencido que se trata de la empresa más ambiciosa de la región y les cuento por qué: lo que se propone Satellogic es crear una red de satélites de órbita baja, aplicando los principios que hicieron evolucionar a los servidores en los últimos 15 años y convertirlos en los datacenters que vemos hoy más baratos, más simples y menos tolerantes a fallas unitarias pero generando un servicio más robusto.

Desde el punto de vista del inversor ángel,  Satellogic, reúne todas las características de un startup de inversión de alto riesgo: -Un modelo de negocio disrruptivo: si funciona puede cambiar una industria. – Un equipo capaz y comprometido: Emiliano Kargieman es un emprendedor exitoso y probado. – Una prueba de concepto exitosa: ya lanzaron su primer satélite desde China y están haciendo el segundo que saldrá desde Rusia cuando estés leyendo esta columna. – Un plan creíble para construir una compañía que fácilmente puede valer varios billones de dólares.

En definitiva, si bien esta empresa tiene tantas posibilidades de fallar como cualquier otra, sin embargo, si funciona la recompensa será inmensa y esto hace que prefiramos invertir en muchas compañías de este tipo más que en empresas que pueden estar en break even o ganando algún dinero pero que no tendrán la oportunidad de crecer tanto como Satellogic.

En suma a lo expuesto, está el proceso de conocimiento que le queda al inversor y emprendedor en el proceso de puesta en marcha de la empresa.  En tiempos donde el conocimiento es el factor diferencial de la economía, invertir en empresas como Satellogic también representa acceder a un laboratorio de ideas, constatación de hipótesis que convierten a esta oportunidad especialmente valiosa.

En definitiva alto riesgo y altas recompensas es el nombre del juego…

*Columna escrita para la edición de octubre de Forbes Argentina

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